Home swett home…
Me voy a Viña. No de vuelta, pero sí por una semana.
Se ha apoderado de mí un espíritu de irresponsabilidad que, seguramente, es secuela del extraño y marciano resfrío exponencial que me atacó. Dejo la universidad en un periodo de pruebas, pero gracias a mis queridos y comprensibles docentes, no tendré más problemas que las noches en vela que pasaré cuando vuelva.
No me importa no dormir. No me importa dar las recuperativas. No me importa perder, quizás, una semana de las vacas de invierno. NECESITO ir al hogar.
Este sentimiendo imperativo y demandante viene no sólo de la preocupación por mi familia (hay una extraña ola de enfermedades), si no que proviene, en parte, del profundo estrés que representa esperar los resultados de un fondart.
¡Madre Santa! No se lo doy a nadie, en verdad. Es un estado de nerviosismo de lo más atrós. Reviso la página del Ministerio de Cultura todos los días. Sé que si no declaran “inadmisible” mi proyecto, tengo posibilidades de adjudicármelo. O, por lo menos, no me quedaría por haber sido tan estúpida como para no rellenar un formulario y adjuntar los papeles indicados. Aunque no hay que desmerecer ese proceso… ¡fue un parto!
En fín, me voy a Viña, regaloneo a mi familia y reviso desde allá la página, porque realmente, no espero dejar de hacerlo.
Besos cibernéticos…
NAe.
Luna dijo:
Junio 14, 2008 a 1:24 am
Primero, espero que esta semana junto a tu familia en Viña baje el grado de estress en el que te encuentras, en realidad esto del fondart sé que debe tenerte al borde del colapso, pero amiga, un concejo, si no resulta hoy ya resultará mañana ¿lo sabes cierto? cualquiera sea la respuesta no debes rendirte, nunca, el camino es largo… muy muy largo y ya sé que has recorrido bastante golpeando puertas, pero como te digo, nunca se es tarde y si hoy se cierra una, ten por seguro que pasado mañana se abriran muchas, dale tiempo al tiempo y no te desesperes, de verdad, aún tenemos de 40 a 50 años de vida para trabajar en esto, así que adelante, que es mejor no estresarse.
Pra subirte un poco el animo te cuelgo aquí lo que dice Roberto Bolaño sobre escribir, lo he puesto en el foro, pero sé que no has podido sentarte a revisar cada cosa nueva que ha surgido en él, leelo, de verdad está genial:
Como ya tengo 44 años, voy a dar algunos consejos sobre el arte de escribir cuentos.
1) Nunca abordes los cuentos de uno en uno, honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte.
2) Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de quince en quince.
3) Cuidado: la tentación de escribirlos de dos en dos es tan peligrosa como dedicarse a escribirlos de uno en uno, pero lleva en su interior el mismo juego sucio y pegajoso de los espejos amantes.
4) Hay que leer a Quiroga, hay que leer a Felisberto Hernández y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo, a Monterroso, a García Márquez. Un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral. Sí que leerá a Cortázar y a Bioy Casares, pero en modo alguno a Cela y a Umbral.
5) Lo repito una vez más por si no ha quedado claro: a Cela y a Umbral, ni en pintura.
6) Un cuentista debe ser valiente. Es triste reconocerlo, pero es así.
7) Los cuentistas suelen jactarse de haber leído a Petrus Borel. De hecho, es notorio que muchos cuentistas intentan imitar a Petrus Borel. Gran error: ¡Deberían imitar a Petrus Borel en el vestir! ¡Pero la verdad es que de Petrus Borel apenas saben nada! ¡Ni de Gautier, ni de Nerval!
Cool Bueno: lleguemos a un acuerdo. Lean a Petrus Borel, vístanse como Petrus Borel, pero lean también a Jules Renard y a Marcel Schwob, sobre todo lean a Marcel Schwob y de éste pasen a Alfonso Reyes y de ahí a Borges.
9) La verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendríamos de sobra.
10) Piensen en el punto número nueve. Uno debe pensar en el nueve. De ser posible: de rodillas.
11) Libros y autores altamente recomendables: De lo sublime, del Seudo Longino; los sonetos del desdichado y valiente Philip Sidney, cuya biografía escribió Lord Brooke; La antología de Spoon River, de Edgar Lee Masters; Suicidios ejemplares, de Enrique Vila-Matas.
12) Lean estos libros y lean también a Chéjov y a Raymond Carver, uno de los dos es el mejor cuentista que ha dado este siglo.
saludos mi Nae, llegado aquí se me olvidó cual era el segundo punto de lo que quería decirte