Chinchines y Derbakes IIII
— Danza, gacela –pidió cortando el tenso silencio en el que se encontraban-. Danza que yo tocaré para ti.
No fue una orden, fue un clamor; la petición de cuerpo y corazón por ella.
ooOoo
¿Podría negarse alguna vez a lo que él le pidiera?. Suspiró. “Probablemente no”.
Comenzó por ondear las caderas suavemente mientras que las cuerdas del laúd sonaban tímidas y agudas entregando un sonido introductorio. Vio de refilón cómo Abdel sonreía complacido al tiempo que levantaba el derbake y lo apoyaba sobre su muslo izquierdo, preparándose para tocar.
Sí, ese hombre era irresistible y había aparecido justo cuando ella pensaba que su corazón moriría por desuso. La envolvió en esa aura de poder y virilidad que lo rodeaba, la fascinó con sus atenciones y galanterías al más puro tradicionalismo árabe antiguo. ¡Vamos si parecía un príncipe salido directamente de “las mil y una noches”.
El massar (pandero) cambió ligeramente el ritmo, haciéndolo un tanto más marcado y sinuoso. Ziyanak anguló los brazos en armonía con su cuerpo y contorsionó los hombros para comenzar con una de las danzas más antiguas del mundo.
La combinación de los profundos dum (golpe fuerte y bajo del derbake) y tak (golpe medio y rápido) le indicó con un encogimiento del estómago que Abdel se introducía a la danza.
La conexión que hay entre la bailarina y el derbakista es única y especial, es casi una batalla y la gana quien logre perder al otro. El hombre marca en el instrumento los movimientos que la mujer debe seguir y, ella, desafía arrogantemente al artista a dar lo mejor de sí.
Ziyanak aprovechó antes que su za’og comenzara a tocar para retirar, sensual y coquetamente, los velos que le cubrían los brazos y que molestarían en el futuro. Se lució con movimientos elegantes y femeninos de sus dedos y manos señalando partes de su baile y figura logrando que Abdel contuviera el aliento.
Los velos que antes tapaban los brazos de la joven cayeron rozando los pies desnudos del hombre y provocándole cosquillas que lo recorrieron. Abdel retiró su cabello negro de la frente y la miró con los ojos brillantes.
Ella que no retiraba los ojos de aquellos ojos verdes chispeantes y desafiantes, sonrió complacida. “Ziyanak: 1, Abdel: 0”.
Ya, ahí les subí el cuarto trozo… ¿no digan que no cumplo, eh?.
Actulizado el asunto. Se nos viene peliagudo, jejejejeje…. ¿quien ganará? ¿Abdel y Ziyanak?
Besos…
NAe.
¡¡Dejen post y pásense por “La Hermandad de la Pluma”!!
La Hermandad de la Pluma.
Mas-haba!!
Bueno, sé que no actualizo hace millones de años, lo sé y lo siento.
Muchas gracias a los que leen Chinchines y Derbakes, prometo continuarlo, pero esto de la Universidad… mmm… es demasiado absorvente para mi gusto.
Por otro lado estoy tratando de sacar de mi cabeza dos cuentos más o menos largos y de terminar mis Fics, que son los que más caro han pagado y los que más amenazas de muerte me traen (de verdad U.U).
Ahora, luego de tantos rodeos, lo que realmente me hace volver “con el rabo entre las piernas” y comunicarme con ustedes, lectores cibernéticos,… ta-ta-tán (se supone que es fanfárria [loca, lo sé ¬¬])…
Junto con mis grandes amigas (o hermanas), Crissi-Cris y Lunis, hemos decidido acoplar nuestro amor por la escritura (luego de noches y noches y noches y… etc, en vela) y crear una “Hermanadad”…. jajajá… ¿suena oscuro? ¡¡Pues lo es!!. Ya, sin bromas, es “LA Hermandad de la Pluma“, aquí encontrarán nuestras locuras (escritos) y pasiones… será en extremo divertida y ¿quién sabe?. ¡Recuerden que Tolkien y C.S Lewis pertenecieron a algo parecido! XD.
Bien les dejo no sin antes dejarles el link: www.lhpluma.wordpress.com
Espero de todo corazón que les guste.
Miles de Besos de chocolate con arándanos.
NAe.
(en realidad es ‘Nae’, pero spe que lo escribo me queda la a mayúscula, so… toy pensando en dejarlo así XD… a nadie le interesaba, lo sé ¬¬)
As salam alaykum.